Accidentes y Caídas

ACCIDENTES FRECUENTES
El cuidador de ancianos adoptará las medidas preventivas que estén a su alcance, para evitar los accidentes en los ancianos bajo su cuidado.
Entre otras mencionaremos:
1 – Difusión de cartillas médico-preventivas.
2 – Educación permanente (ancianos y familiares)
3 – Asesoramiento respecto de modificaciones edilicias.
4 – Supervisión de las actividades cotidianas.
5 – Control de elementos y artefactos domésticos.
6 – Adaptación de elementos de uso diario a las posibilidades psicofísicas de los ancianos.
7 – Estricto control y registro de la administración de medicamentos.
Accidentes frecuentes:
1 -Caídas:
a – En el dormitorio.
b – En el baño.
c – En otras dependencias.
2 – Quemaduras
a – Bolsas de agua caliente.
b – Gas.
c – Electricidad.
d – Agua caliente.
e – Etc.
3 – Intoxicaciones medicamentosas:
Causas predisponentes:
1. Embotamiento sensorial (arteriosclerosis, cuadros depresivos, psicofármacos).
2. Disminución de los reflejos y de la agudeza visual.
3. Lesiones funcionales en los miembros.
4. Arquitectura mal adaptada a las necesidades del geronte.

Caídas:
a – En el dormitorio:
Toda persona que pase de la posición horizontal a la vertical en forma brusca sufre una disminución de la llegada de sangre al cerebro. Si partimos de la base de que el endurecimiento arterial que produce el envejecimiento, dificulta el normal aporte sanguíneo cerebral, es fácil comprender lo que ocurre con la persona mayor que no guarda las debidas precauciones del caso, sentándose primero en la cama durante unos momentos para posteriormente incorporarse.
El baño deberá estar ubicado cerca de la cama del anciano, los pisos no tienen que estar encerados, y es aconsejable una luz de noche en el dormitorio. Con estos tres elementos, las caídas disminuirán notablemente.
Si la persona tiene una marcha inestable u otro tipo de alteración que dificulta ladeambulación, conviene entonces que durante la noche tenga un orinal al alcance de sus manos.
Los pacientes excitados que guardan cama serán protegidos de las caídas con barandas a los costados de ellas.
b – En el baño:
El esfuerzo para orinar, sobre todo en los hombres con patología prostática, produce un brusco descenso de la presión arterial con la consecuente caída.
El cuidador controlará que el piso de los baños permanezca siempre seco y que las alfombras de goma nunca estén dobladas.
c – En otras dependencias:
Son frecuentes al levantarse de las sillas o sillones o cuando no se toma la precaución de frenar las sillas de ruedas al incorporarse el paciente. Los zapatos mal calzados y las alfombras también son elementos productores de caídas.
La artrosis de la columna cervical da lugar al llamado “Síndrome vertebrovasilar”, en el cual de acuerdo al movimiento con la cabeza que efectúe el anciano, se produce una compresión de la arteria vertebral (responsable de un sector de la irrigación del cerebro), la disminución de aporte sanguíneo, mareos y/o mareos con caída.
Las caídas producen siempre daño. Por su frecuencia se debe sospechar siempre la posibilidad de la fractura de cadera, incluso en ancianos que no manifiestan dolor en ese sector, por lo tanto, aconsejar el examen médico es prioritario en todo envejeciente que se haya caído.
Quemaduras:
En estos casos la prevención deberá ser la norma para el cuidador.
Producida una quemadura, el primer auxilio consiste en colocar compresas de agua fría o la inmersión del sector quemado en agua fría. Nunca se deben aplicar cremas sin la indicación del médico.

Intoxicaciones medicamentosas:
Dejar en manos de los ancianos la autoadministración de medicamentos es muy peligroso, pudiendo observarse situaciones como estas:
 Se colocan el medicamento en la boca a la vista de algún observador (familiar, cuidador, etc.) y luego lo tiran cuando nadie los observa.
 Si el pulso es tembloroso pueden ingerir mayor cantidad de gotas que las prescriptas.
 En la intención de “curarse rápidamente” duplican o triplican las dosis.
 Pueden decidir no tomar uno u otro medicamento luego de la lectura del prospecto e ingerir alguna droga indicada por vecinos o amigos “ya que a ellos les hace bien”.
 Confundir medicamentos con formas farmacéuticas similares. (Ej.: pastillas rojas con grageas rojas).
 Dejar de tomar un fármaco porque les cuesta tragarlo o tomarlo en demasiada cantidad porque su sabor u olor es agradable.
Las mencionadas son algunas de las temibles posibilidades con las que tropieza el cuidador que descuida este aspecto, pero una de ellas es sumamente frecuente y además letal si no se diagnostica con premura y se efectúa el correspondiente tratamiento. Es el caso de los viejos que toman sedantes o hipnóticos y que transcurridos unos minutos olvidan que los tomaron, haciéndolo nuevamente. El efecto depresor sobre el sistema nervioso central de estos fármacos los confunde aún más y como consecuencia continúan ingiriendo varias dosis más.
El primer auxilio es intentar provocar el vómito, introduciendo los dedos en la faringe luego de haber colocado al paciente en decúbito lateral. El agua tibia con sal también estimula el vómito. Mientras se llevan adelante estos procedimientos se llamará de urgencia al médico. Los elementos vomitados orientarán el diagnóstico del profesional.

LAS CAÍDAS DE LAS PERSONAS MAYORES
Se considerará caída a la precipitación al suelo repentina, involuntaria e insospechada, con o sin lesión secundaria, confirmada por el paciente o un testigo.
Causas de las Caídas
RELACIONADAS CON EL ANCIANO
Enfermedades en general.
Mareo y Vértigo.
Hipotensión.
Síncope.
Alteración en la marcha.
Alteraciones de la vista o la audición.
CAUSAS EXTERNAS
Medicamentos.
Barreras arquitectónicas.
Ayudas para deambular mal prescriptas.
Consecuencias:
Las más frecuentes son:
FRACTURAS
Cadera.
Humero.
Costillas.
Muñeca.

HEMATOMA SUBDURAL
Debe sospecharse siempre que después de un tiempo de la caída se produzcan alteraciones de la conciencia del anciano.
TEMOR A DEAMBULAR
El anciano pierde la confianza para caminar por temor a una nueva caída.

Factores de riesgo para la producción de las caídas.
Son muy similares a las expuestas en “Causas de las Caídas”.
Valoración de la tendencia a las caídas.
Se coloca al anciano sentado aproximadamente a 3 ó 4 metros de una pared, y se le pide que se levante, llegue hasta la pared, gire y regrese a sentarse.
Si mientras la persona mayor ejecuta este ejercicio, el cuidador se ve obligado a ayudarlo, el riesgo de caídas es alto.
El informe de las caídas:
Toda vez que se produzca la caída de un anciano bajo su asistencia, el cuidador procederá a elaborar un informe completo y por escrito de la situación, considerando:

Descripción de la caída:
Cuando se produjo, en que sitio, las circunstancias que rodearon el accidente (testigos) y el motivo si se conoce.
Relacionado con el anciano:
Pérdida de conocimiento o no, incontinencia (relajación de esfínteres).
Tiempo que permaneció en el piso.
Los lugares del cuerpo en los cuales se presume se produjeron los golpes y si existieron posibilidades de que la persona mayor se levantara sola.
Síntomas previos a la caída (tos, fiebre, palpitaciones, mareos, etc.)
Síntomas posteriores a la caída (imposibilidad de caminar, dolor, etc.)
Medidas adoptadas luego de ocurrida la caída (traslados, curaciones, etc.)

Tratamiento de las causas de las caídas
Dependerá de la causa productora:
Enfermedades:
Tratamiento médico.
Hipotensión (descenso de la presión) brusca:
Para incorporarse de la cama primero sentarse unos segundos y luego recién ponerse de pie.(no hacerlo en forma brusca)
Evitar las comidas abundantes o muy condimentadas.
Controlar la medicación que toma el anciano.
Frente a alteraciones del equilibrio o de la marcha:
Se deberá analizar la posibilidad de que el anciano necesite una ayuda para caminar (muletas, bastones, andadores).

LA CIRUGÍA DE CADERAS
Las causas mas frecuentes son:
Artrosis de cadera.
Fracturas intracapsulares..
Fracturas extracapsulares
Siempre que un anciano se cae, para descartar la fractura de cadera, mas allá de que no refiera dolor o que inclusive pueda caminar, se impone la consulta al médico y la correspondiente radiografía con las consecuentes medidas preventivas, hasta tanto se tenga un diagnóstico certero del problema.
Por lo común, producida una caída, el anciano siente y manifiesta dolor en la zona de la cadera afectada y no puede levantarse por sí solo del piso.
El miembro inferior fracturado se observa más corto que el otro y el pie en rotación externa (posición típica de la fractura de cadera).
El cuidado del paciente operado de cadera.
1. Evitar las lesiones en la piel (paspaduras, heridas en los pliegues y las tan temidas úlceras por decúbito).
2. Nunca poner de pie al paciente sin la autorización previa del médico.
3. Evitar la luxación de la prótesis: se puede producir por un movimiento de flexión y rotación interna forzada. Es el caso típico de la posición de sentado en el inodoro con la cadera en hiperflexión, las rodillas juntas y los pies separados.
Cuando el anciano se encuentra internado, la postura más peligrosa es la flexión de la cadera. Por este motivo hay que prestar particular atención a la posición de sentado en cama durante la higiene y la alimentación. Los síntomas de la luxación de la prótesis son varios, pero el primero es el dolor, luego la flexión y aducción irreductible, con acortamiento y rotación interna del miembro.
4. Nunca traccionar el miembro operado.
5. Acomodar una almohada entre las piernas para evitar la rotación interna.
6. No colocar chatas por debajo de la parte afectada traccionando el miembro.
7. Semisentar al anciano elevando el respaldo de la cama ortopédica hasta 45° para alimentarlo.
8. Indicar taloneras para evitar las escaras en los talones
9. Cuando se necesite rotar al paciente, no hacerlo totalmente y colocarle almohadas sobre la espalda para que no gire.
10. Las rotaciones preventivas se indicarán cada una o dos horas.

Considerar que en general las cirugías de cadera en los ancianos suelen ser exitosas, pero el postoperatorio, cuando los cuidados no son los adecuados, puede ser desastroso. Recuerdo al respecto dos casos, uno de ellos fue muy triste a partir de que en el mismo sanatorio luxaron la cadera que habían operado, como consecuencia de una maniobra inadecuada al colocar una chata. La enferma fue nuevamente operada, pero el caso se fue complicando hasta que falleció.
El otro caso era el de una anciana a la que el cirujano dio de alta alabando la buena conducta de la paciente y la excelente recuperación de la herida. Al levantarla de la cama se descubrió entonces que la señora presentaba una escara sacra de 4to grado y más tarde se supo también que era portadora de un bolo fecal de más de veinte días de evolución. La paciente también falleció.
Tratamiento Rehabilitador
Las fracturas intracapsulares así como las cirugías de las artrosis de cadera se operan reemplazando los huesos por prótesis (reemplazo total de cadera o parcial de cadera). Estas intervenciones permiten la movilización del anciano en las primeras 24 – 48 hs. y posibilitan la deambulación precoz. El tiempo de hospitalización suele ser inferior a dos semanas.
Las fracturas extracapsulares operadas permiten el inicio de la carga entre la primera y segunda semanas en general.-

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